“La exministra Trujillo a quienes afrontan en desahucio: No haberse endeudado.”


Hoy la noticia más leída en el diario El Periódico es: “La exministra Trujillo a quienes afrontan en desahucio: No haberse endeudado.”

“El que tenga deudas que las pague.” dice textualmente la exministra. Habría que explicarle a la Sra. Trujillo que si todo el mundo hubiera pagado sus deudas, ahora los que están en la base del monumento a la usurería que es esta crisis, podrían seguir abonando lo prestado como antes lo hicieran.

La falta de empatía no tiene vacuna en tiempos en los que la brecha social se agranda por momentos, lo que desconcierta del hecho es la etiqueta de socialista cuando otro “ista” la definiría mucho mejor.

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Acerca de Tudi Martín

Siempre comunicamos, incluso cuando no lo pretendemos. La comunicación lo es todo y escuchar nos hace mejores. Desde esa convicción no me canso de prestar atención a quienes tienen cosas que contar. Gracias por la visita.
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8 respuestas a “La exministra Trujillo a quienes afrontan en desahucio: No haberse endeudado.”

  1. Mariano dijo:

    Esta buena moza desvaría y no se entera. Y lo hace porque las verdades de Pero Grullo no siempre tienen aplicación práctica. Ese “no haberse endeudado” es una burla cruel, un insulto inadmisible cuando proviene de quien, por haber llevado una cartera ministerial y por haber sido “señalada y elegida” por el aparato de su partido, se ha beneficiado de una especie de “oficio” que ni sabe de crisis, ni recortes, ni estrecheces y que, para colmo, tiene pensión vitalicia.
    Es fácil predicar el ahorro para quien no carece de nada y las estrecheces y cuentas las aprecia sólo en algunos pasillos cuando va de visita y en el tanteo de sus partidas de canasta 🙂
    Me recuerda esta pseudointelectual de vía estrecha a aquel entrenador que alardeaba de haber dado con la estrategia y la fórmula para que su equipo ganase todos los partidos, el mismo que, preguntado por semejante maravilla, contestaba muy ufano y muy seguro: “Es fácil; basta con que marquemos siempre un gol más que el equipo contrario”.
    Acabáramos, que para este viaje no se precisan alforjas, y para hacerse idea tanto de la conciencia social como de la postura ética de la sra. Trujillo, está visto que tampoco.

    No me gusta señalar con el dedo, pero a veces es imposible no hacerlo. No me extraña que el PSOE ande en horas bajas, porque mucho me temo que, durante demasiado tiempo y sin darle demasiada importancia, acogió e incluso catapulto figuras, figurines y figurones que, sin demasiado duelo perdieron en el vuelo la O de obrero e hicieron lectura libre de la S de socialista. Si esta buena señora representa un sector de lo que sea, ha sido o pueda ser el partido, si pueden pescarse en su discurso (o verborrea) semejantes perlas… vamos “apañaos”

    • Tudi Martín dijo:

      No creo que su comentario pretendiera algo más allá de lavarse las manos ante un asunto en el que ella tuvo mucho que ver, aunque evidentemente fue muy desafortunado. Un saludo Mariano y hasta pronto.

  2. Juan Carlos Montero Serrano dijo:

    Qué fácil el comentario y… qué falacia.
    Qué fácil resulta decir esto para quien no ha necesitado nunca de crédito, para quien lo ha tenido todo siempre al alcance de su cartera y ha podido resolverlo a tocateja.
    Qué fácil para quien no ha tenido que echar cuentas “a largo” para buscarse un techo o sacar adelante a sus hijos, para quien el “ceteris paribus” es sólo un latinajo aplicado a los precios de mercado que fluctuan sin mayor consecuencia.
    Qué fácil, en suma, pontificar y sentenciar sobre la necesidad ajena. Se ha quedado usted bien ancha, eso está bastante claro.
    Pues yo no estoy de acuerdo, señora.No puedo estarlo ni aunque quisiera, que desde luego no quiero.
    Uno es hijo de un simple obrero que estuvo realquilado en la posguerra, que se preocupó de inculcar a sus hijos que, para estudiar, debían sacar buenas notas para ser merecedores de una beca, única forma de poder hacerlo.
    Yo, señora, he visto como mis padres se privaban de todo lujo para pagar “las letras” de un piso que fue nuestro hogar y que con un sueldo de miseria y sacrificio, honradamente en el día a día, nos sacaron adelante. Yo señora, he visto a mi madre coserme mis pantalones cortos hasta los catorce años para excusar comprar lo que entonces, con sueldos ajustados (de miseria muchas veces) era un lujo: comprarlos hechos. Yo he comido judías con arroz al día siguiente de judías secas para “aprovechar” y no tirar las que sobraban del puchero.
    Soy, señora, de esa generación que vio en los ojos de sus padres el propósito decidido de que sus hijos pudiesen vivir algo mejor que ellos; ese mismo propósito que hoy parecen negar quienes, como usted, no saben resolver los problemas ni hacer honor a la confianza recibida para gestionar lo que es de todos.. y ¿me habla usted de austeridad?, ¿se atreve a decirme a la cara que mis padres “no debieran haberse endeudado” cuando fue la única manera de vivir con un mínimo de dignidad comprada a plazos? Ni se atreva a decírmelo a la cara, que puedo perder la compostura y olvidar la educación que en mi familia mi inculcaron.
    Soy también, señora, de los que creyeron que un banco era un servicio y que el crédito la manera en que los humildes podían “ir haciendo”… y las empresas nacer y existir. Soy de aquellos para los que “justicia social” era un camino, algo a conseguir día a día y no de los que han endiosado al mercado colocándolo por encima de personas y conciencias.
    Tal vez por todo esto, señora, sea un iluso, un anacrónico defensor de la utopía… pero sigo prefiriéndolo a lo que usted es, una fría y arrogante despabilada que se ceba en la desgracia ajena y coloca sus “razones” por delante de la más elemental y básica justicia social, alguien para quien la ética y la humanidad son apenas dos entradas de un ajado y vetusto diccionario.
    Me perdonará finalmente, señora, pero no le arriendo la ganancia ni me cambio por sus huesos.

  3. Txema Albert dijo:

    Ni ella pudo llegar a más, ni nosotros menos teniéndola de ministra.
    Por cierto ¿esta buena señora -por llamarla algo- de qué fue ministra?

    • Luis dijo:

      Al parecer, y podría decirse que pasó sin pena ni gloria, aunque como se ve si algo queda y se recuerda tiene más de pena que de gloria, fue ministra (cómplice) de la banca-ladrillo, es decir ministra zapateril y burbujeante de… perdón, en qué estaría yo pensando 🙂 de la “vivienda”

      • Tudi Martín dijo:

        Veo Luis que coincidimos en la apreciación…la señora, además de desalmada, previsible.

    • Tudi Martín dijo:

      Fue ministra de vivienda Txema, supongo que con su afirmación intenta calmar su conciencia de alguna manera.

  4. Txema Albert dijo:

    No creo que pase a la Historia de España. Una pena que Luis Carandell ya no esté con nosotros para sacarla en algún nuevo volumen de aquella colección llamada “Celtiberia Show”

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