“Un usuario de Facebook publica fotos privadas de Zucherberg”.


Si algo se puede decir del fundador de Facebook es que pocos saben como él cuál es el comportamiento más apropiado que se debe mantener en una red social. Ver las fotos “privadas” que Zucherberg tenía guardadas en su área restringida ha dejado al mundo indiferente.

Quizás el pirata informático esperaba encontrar momentos comprometedores, pero nada más lejos de la realidad. Lo máximo que se ha podido observar es una casta sonrisa dedicada a su novia.

Sería perfecto no tener que caer para aprender, pero los inconscientes botan y rebotan para volver exactamente al mismo sitio del que partieron. Es así como muchas personas anónimas continúan en el anonimato pero van perdiendo, como llaves olvidadas, el trabajo, la pareja, la vergüenza…

Hoy la noticia más leída del diario El Mundo es: “Un usuario de Facebook publica fotos privadas de Zucherberg”.

En sus fotos vemos a un tipo normal, viviendo situaciones tan habituales que desmotivarían a cualquier cafre informático a volver a intentar meter el ojo por la cerradura: su reputación sigue intacta.

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Acerca de Tudi Martín

Siempre comunicamos, incluso cuando no lo pretendemos. La comunicación lo es todo y escuchar nos hace mejores. Desde esa convicción no me canso de prestar atención a quienes tienen cosas que contar. Gracias por la visita.
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2 respuestas a “Un usuario de Facebook publica fotos privadas de Zucherberg”.

  1. Joaquín dijo:

    Todo un ejemplo. Nadie como Zucherberg es tan consciente de que “el muro” es en sí mismo transparente, construido a partir del más nítido cristal, haciendo imposible la existencia prolongada e infalible de “rincones de privacidad”. Nadie como él ha entendido que la única forma de que algo no pueda verse es sencillamente… no mostrarlo.
    Redes sociales, comunicación, posibilidades de acceso, compartir e interacción han abierto todo un mundo, un increible abanico de posibilidades… pero no es ni debe ser el único universo posible, debemos evitar introducir toda nuestra vida en él. Siempre habra ámbitos, parcelas, facetas que no son adecuadas para colocar en la ventana, para exposición pública ni susceptibles de manipulación.
    Debemos pensar que todo cuanto está de una u otra forma en la red, está puesto a disposición de todos cuantos por ella navegan. Sólo desde esta premisa es lógico clasificar y operar con la información que manejamos, con los datos que poseemos.
    Esto, que dicho así parece tan evidente, suele pasarse por alto. El descuido, la inconsciencia, la falta de reflexión cada vez que subimos o colgamos, la facilidad con que clicamos sin pensar en las consecuencias a menudo pueden pasarnos facturas de difícil asunción.
    En este cibermundo, en esta e-realidad en que nos situamos sigue siendo válido aquello de que es aconsejable aprender de los mejores. Bien, en este incidente que hoy nos ocupa, según creo, tenemos una lección digna de tener en cuenta.

    • Tudi Martín dijo:

      Seguramente todo tiene que ver con lo que los expertos llaman “cultura digital” o lo que los demás denominamos “sentido común”.

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