“ETA no va a entregar las armas, las va a enterrar, como hice yo en 1976.”


Llego al restaurante y, al pedirle al chef una sugerencia me dice: “por supuesto patatas fritas”.

Le insisto en que las considero una guarnición excelente para muchos platos, pero hoy no me apetecen. Saca una larga lista y empieza a leer: “también tengo patatas fritas con salsa brava, patatas fritas en daditos, patatas fritas con pisto…”

Le parece extraño que no me deje seducir por las patatas fritas con huevos fritos, ¡pero si ya le he dicho que estoy harta de patatas fritas! Casi me convence al verlas presentadas con un pato del Ampurdán.

ETA entrega las armas: ¿se habrá convertido ETA en las omnipresentes patatas fritas?

Hoy la noticia más leída en El Confidencial es: “ETA no va a entregar las armas, las va a enterrar, como hice yo en 1976”. Lo dicho, preparemos el pelador y la freidora.

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Acerca de Tudi Martín

Siempre comunicamos, incluso cuando no lo pretendemos. La comunicación lo es todo y escuchar nos hace mejores. Desde esa convicción no me canso de prestar atención a quienes tienen cosas que contar. Gracias por la visita.
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4 respuestas a “ETA no va a entregar las armas, las va a enterrar, como hice yo en 1976.”

  1. J.Miguel Sánchez dijo:

    ¡Rediez patatero! vaya con la nueva sartenada… ¿sí?, ¿no?, ¿quizás?… o ¿más de lo mismo? según y cómo, sí pero no, no pero sí…
    Esto comienza a parecerse demasiado a la conocida historia de “Pedro y el lobo”. He perdido ya la cuenta de las treguas, ceses de la lucha armada, abandonos unilaterales condicionados, gestos de buena voluntad; golpes de efecto en definitiva. Es un extraño marketing el de ETA, que trata de colocarnos una y otra vez el producto que todo el mundo desea… pero que una vez abierto el envoltorio y transcurrido un tiempo resulta no ser tan maravilloso como se publicitaba en la campaña.
    Pedro y el lobo, una nueva edición de la historia ya demasiado manida, una nueva sartenada de “patatas sí o sí” al gusto del chef. Finalmente, y es lo que queda, la historia de Pedro sólo será creíble cuando la acompañe de la cabeza y los dientes del lobo. Mientras tanto, aquello de: “¿qué hay hoy para comer? Pues verá el señor, podemos ofrecerle: patatas, patatas o patatas…”
    Se me salen ya por las orejas.

    • Tudi Martín dijo:

      Ay amigo, que nos vuelven a poner las patatas fritas y encima nos las tenemos que comer con alegría.
      Venga, seamos optimistas y pensemos que este será el último plato…aunque mucho me temo que no será así.

      • Hipólito Cajal Nogueras dijo:

        Quisiera que tuvieses toda la razón, Tudi, que quedase intacta e indubitada por los hechos esta “última edición” del cartelito de “the end” para poner el colofón a una película tan larga como triste; de verdad que me encantaría…
        Pero como tú,me temo que no será el último plato de patatas que nos van a servir. El que la organización haya sido desarticulada, descabezada, dada por muerta tantas veces y haya resurgido en cada una de ellas, habla bien a las claras de cierto sentimiento larvado de victimismo y profetismo salvador para con el pueblo vasco de quienes resucitan la idea -y el 9mm Parabellum- una y otra vez. No se trata, desde haced tiempo, de una postura lógica ni estudiada, sino más bien de esquemas archirepetidos y creídos a machamartillo por los apóstoles de “la idea” y quienes simpatizan con ellos. Ha habido -ha sido necesario por lo que se apunta- demasiada improvisación para salir del paso; hay también poca autoridad moral en la cúpula de la banda como para arrastrar a todos con un gesto de apuesta por la paz; quedan demasiados “gudaris” que no han hecho -ni saben hacer- otra cosa en toda su vida…
        El fantasma de la escisión interna, el que los más radicales o puristas desoigan los clarines de la paz es algo más que una posibilidad. Para colmo, si las armas no se entregan incondiconal y definitivamente, si no se desmantela “desde dentro, incondicionalmente y definitivamente la infraestructura de apoyo, el asunto se torna dramático: cualquiera podrá calarse la boina y el pasamontañas de dirigente de tan especial cofradía de gudaris por la libertad el puebo vasco(?) y tal vez decida seguir con la lucha. ES más que una mera posibilidad, se ha visto antes, tanto con los poli-milis como en el caso irlandés.
        Nada que no signifique quemar las naves y convertirse en “luchadores de a pie”,con las normas y reglas en que otros se mueven, es garantía de que todo esto haya acabado.
        Terminaré como he comenzado: ojalá tengas razón, ojalá esta vez sea la definitiva, sin marcha atrás y sin repuntes ni reincidencias.

  2. Txema Albert dijo:

    ¿Patatas otra vez? Puede ser…
    Pero esta vez que no haya katchup rojo, ni lo vuelva a haber.

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