“No se vende ni un piso.”


Nos sentimos como si alguien se estuviera riendo de nosotros y, a pesar de escuchar las carcajadas, no supiéramos identificar quién es el de las risotadas.

La noticia más leída hoy en el diario ABC es: “No se vende ni un piso.”

Así, como si de algo nuevo se tratara, se le da calidad de titular a una de las realidades más aplastantes de los últimos meses.

Los pisos bajan de precio pero la banca no presta; es así como se entra en el círculo vicioso dónde nos encontramos. Mientras tanto continúan las risotadas y se apunta a que los pisos tienen que rebajarse más.

Si quien tiene posibilidad de adquirir una vivienda no cuenta con la confianza de los bancos, la consecuencia directa es que los pisos nos se venden, dándose la paradoja de existir compradores potenciales por un lado y pisos vacios por el otro.

Acabaremos  con una nómina y en la calle, incapaces de llegar nunca a ser propietarios, mientras millones de viviendas seguirán esperando un comprador que existe pero al que no se le da la posibilidad de comprar.

Que nadie se ría por la obviedad pero habrá que pensar en fórmulas ingeniosas que rompan este peligroso bucle si queremos salir todos beneficiados.

Anuncios

Acerca de Tudi Martín

Siempre comunicamos, incluso cuando no lo pretendemos. La comunicación lo es todo y escuchar nos hace mejores. Desde esa convicción no me canso de prestar atención a quienes tienen cosas que contar. Gracias por la visita.
Esta entrada fue publicada en ABC. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a “No se vende ni un piso.”

  1. Carlos dijo:

    Absurdo, diríase kafkiano, no hay otra palabra que lo pueda definir mejor.
    El divorcio, ahora manifiesto entre el dinero y el ladrillo, no termina de ser comprendido por quienes no hace mucho sólo veían el cruce de guiños, sonrisas, pelotazos y tejemanejes en el filo de la legalidad. No digo que fuesen todos, pero afirmo que se dió con demasiada frecuencia. En tiempos de vacas gordas se lucraban quienes especularon con uno y otro, se hinchó el globo, y subió muy, muy alto… demasiado; y ahora, cuando tocan las flacas, nadie parece tener, tampoco en esto ni memoria ni por supuesto responsabilidad alguna.
    Personas, muchas de ellas jóvenes, sin vivienda, un stock de las mismas languideciendo y depreciándose a ojos vista por falta de compradores… y la banca enmedio, como si la tormenta no fuese con ella.
    Pues no es así: ella, la banca, estuvo en buena medida en el origen del problema, justo es que entre también en la solución.

    A lo que apuntas al comentar la entrada, a lo absurdo de la situación, todavía podría añadirse un dato más: esa misma banca que “no está por la labor” es la que durante años ha privatizado los beneficios y socializado las pérdidas, la que ha debido ser reflotada entre todos (avales y ayudas eran dinero público, obtenido de nuestros bolsillos vía impuestos) apelando a su importancia capital para la economía española y su papel de servicio público.

    Creo que los políticos, unos y otros, sea quien fuere el que reciba el encargo de gobernar y administrar, debiera echar (mejor ajustar) las cuentas con esta banca tan prudente ahora como voraz y aventurera no hace demasiado tiempo.
    Una vez más, y es una opinión, el equilibrio ha de buscarse entre el control del riesgo y la parálisis anquilosante. Ese óptimo punto medio de interés general debe ser conseguido… exigido me parece más apropiado en este caso.

  2. Txema Albert dijo:

    ¿No dicen los partidarios de la Economía liberal que el mercado es el sistema que ajusta automáticamente y en cada momento oferta y demanda? No dicen que ese ajuste perfecto garantiza la adecuada paz y cohesión social?

    Ahora resulta que eso es “solo en teoría” (como en los laboratorios).

    Somos tan y tan y tan miopes que seguimos esperando que nos den soluciones los mismos que causaron el problema.

    ¿Desde cuando Scotlan Yard encarga la investigación del crimen al autor del asesinato?

    • José Luis dijo:

      La teoría, salvo manifiestos dislates, siempre lo es: perfecta.
      Pero apelando a tu afición por el refranero, Txema, te recordaré aquello de : “Obras son amores y no buenas razones” o en versión más socarrona: “Del dicho al hecho hay un buen trecho”.
      La economía de mercado -en el plano teórico- es un sistema bastante eficaz, pero como todas las ciencias, me temo que la economía precisa también de sus axiomas, ya saben, esas condiciones de partida indemostrables e imprescindibles para sostener todo el tinglado, y esos axiomas en economía, entre otros, se llaman “información completa y accesible” y “competencia perfecta”. La distancia entre estas condiciones de partida y lo que ha venido siendo la realidad en el mercado-negocio-timo inmobiliario es por todos conocida (¿tal vez mejor padecida?).
      El prentender que la banca “purgue” ella misma y sola sus errores, el esperar que el mero juego de la oferta y la demanda devolverán el equilibrio, el mantener que la intervención de los poderes públicos debe ser mínima o inexistente… pues además de una falacia viene a ser como nombrar -una vez más- a un avispado y taimado zorro como guardian del gallinero.

  3. Txema Albert dijo:

    A las pruebas me remito…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s