“Tras forrarse con trampas nos aplican la cultura del esfuerzo”.


Conocíamos casi todos los efectos de la radioactividad, aunque en estos últimos días estamos descubriendo alguno sorprendente: la nube radioactiva no deja mirar para otro lado.

Es tanta la desgracia que llega desde el lejano oriente, en los últimos tiempos tan próximo como nuestro propio ombligo, que no reparamos en que el 40% de la merluza que se vende en España no procede del origen que se acredita o en que Piqué ha confesado estar “enamorado” tras besar a Shakira.

La radioactividad ha podido con todo menos con la noticia más leída de La Vanguardia: “Tras forrarse con trampas nos aplican la cultura del esfuerzo”.

Perseverar para conseguir objetivos sería el ideal pero, seamos sinceros, honradez no es sinónimo de riqueza y el pucherazo existe; que se lo cuenten un exconsejero de empleo en cuyo expediente de ERE figura que había estado contratado para la empresa afectada desde el mismo día en que nació el hacendoso servidor público.

Una lástima, para un vez que encontramos a un tipo trabajador donde los haya, él también ha quedado borrado por la radioactividad nipona. Sayonara.

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Acerca de Tudi Martín

Siempre comunicamos, incluso cuando no lo pretendemos. La comunicación lo es todo y escuchar nos hace mejores. Desde esa convicción no me canso de prestar atención a quienes tienen cosas que contar. Gracias por la visita.
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Una respuesta a “Tras forrarse con trampas nos aplican la cultura del esfuerzo”.

  1. Luis Manuel dijo:

    El esfuerzo y la honradez son, siempre lo han sido, valores; y como tales son dignos de admiración y elogio. Pero uno comienza a estar algo harto de que, como ahora, quienes más los predican suelen ser quienes más los desconocen.
    No se trata de que puedan ni vayan a “hacernos ricos”; no al menos si utilizamos las unidades de cuenta de cualquier entidad emisora de vulga moneda… porque la riqueza que proporcionan es otra muy diferente: la que nace de poder dormir con la satisfacción de haber hecho lo que uno creía que debía hacer; la de demostrarse a uno mismo que ha sido -a pesar de lo duro e incomprendido de la tarea- capaz de hacerlo…

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